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24 nov 2009

ENSAYO
DESCONTROLADOS:PIONEROS DEL PUNK EN ECUADOR


Colaboración especial: Daniel Ampuero Velásquez

Con un estilo crudo y único, los Descontrolados lograron consagrarse como la primera banda de género ‘punk’ del país, y tuvieron un vertiginoso ascenso que terminó con la trágica muerte de su vocalista. Sin embargo, más de 25 años después de su separación, siguen atrayendo adeptos nacionales y extranjeros que los consideran una auténtica agrupación de culto.

Para nadie es un misterio que antes de la comunicación de masas, las corrientes musicales y todas las tendencias que las acompañan (entiéndase modas, artistas, estilos de vida e ideologías), llegaban con 10 años de retraso al Ecuador. Por ejemplo, la época ‘hippie’ que dominó los 60 en países industrializados nos trajo su ‘Flower Power’ y pantalones acampanados en los 70, cuando en otros lados ya había cedido espacio a la música disco y al punk.

Este último género, considerado novedad censurable para los padres pero atractivo y radical para los jóvenes, entró por cuentagotas al país de la mano de aquellos que se podían permitir viajes al extranjero, donde grupos como Sex Pistols y The Clash eran ídolos. Ni pensar en que una banda nacional se dedique a hacer ‘covers’ de sus temas o crear los suyos propios, aún en una tierra pródiga de inconformismo juvenil y rebelión adolescente para plasmar en canciones punk. Pero esto fue hasta 1985, cuando un argentino residente en Guayaquil se juntó con tres músicos jóvenes y formó Descontrolados. En sólo dos años, dos escasos años, lograron cambiar la música nacional para siempre y entrar en la historia de los mitos ‘underground’ por su honestidad rebelde, talento musical, evolución lírica y el peculiar estilo de vida de Orlando Aníbal Ambruzzini, “Prema”, su líder. 

“Llámenme rebelde, marginal y revoltoso…”
Ambruzzini, mejor conocido como “Prema” (palabra india para “Amor”), había llegado al país procedente de Argentina en su recorrido espiritual por el continente sudamericano. Fiel practicante de la Sociedad para la Conciencia de Krishna, decidió radicarse en el Puerto Principal para ayudar en el establecimiento de un templo de su religión, ubicado en el Barrio Centenario, al sur de la ciudad.

Envuelto además en todo el movimiento ‘punk’ y ‘new wave’ que electrizaba a sus compatriotas en aquella época, Prema buscó guayaquileños que sumergir en esta nueva y fascinante corriente musical. Y los encontró: Gastón Thoret (guitarras y sintetizadores), Mojan Pilas (seudónimo; batería) y Peter Llerena (bajo) fueron los primeros en empaparse con esas líricas agresivas, oscuras, tan distintas a las que estaban acostumbrados a escuchar. Pensaron inmediatamente en formar una banda con esas características, que rompa el molde del rock ecuatoriano.

Así, a mediados de 1985 y en el improvisado estudio de la casa de Thoret, nace Descontrolados. En cuestión de pocos días graban los cuatro temas que integrarían su primer trabajo, “Represión Policial”, nombrado así por la “sutileza” con que las fuerzas del orden los trataban en la calle El más afectado era sin duda Prema, puesto que había decidido llevar la teatralidad del grupo al extremo para hacerlo más notorio: usaba ropa que agujereaba él mismo y la llenaba de alfileres, además de imprimirle leyendas como “Vacuna tu Vampiro”; lucía un corte de cabello mohicano, teñido de rubio, verde y negro; “adornaba” sus prendas con ratones de plástico, pistolas de juguete, plátanos o cualquier otro objeto ‘kitsch’ al que tenía alcance… en fin, un estilo único que para la sociedad porteña de los 80 era digno de escándalo y para la policía, de atropello.

Además del tema que le daba nombre, el LP incluía las canciones “Pobre Charles Darwin (y Compañía)”, en el que criticaban la Teoría de la Evolución del científico inglés y la calificaban de “pura fantasía” por desconocer la existencia de un “maquinista del universo”, fiel tributo a las creencias krishna de Prema. Constaban además “Universidad”, burla ácida a la educación superior, y “Aburrimiento”, oda al inconformismo que sentían sobre la sociedad local. Con este álbum, Descontrolados empezó a calar en la juventud guayaquileña que se sentía identificada con sus letras y comenzó a acompañarlos en conciertos.

“Hastiado de este mundo cochino…”
De la noche a la mañana, la banda pasó de ser la invitada mal trajeada de kermesses y fiestas colegiales a convertirse en la portavoz de la música ‘underground’ en todo el país. En la sierra fue donde tuvo más aceptación, con llenos completos en escenarios de Latacunga, Ambato y Riobamba, y hasta se aventuró con un par de presentaciones en los países vecinos, donde ganó aún mayor fama. Descontrolados era un fenómeno arrollador y sus ‘fans’ pedían más de ellos, por lo que entraron a estudio por segunda vez.

La casa disquera Emporio Musical firmó con los integrantes para reeditar el primer álbum y lanzar el siguiente, que se llamaría “Piedad” (N. del A.: este LP de cuatro temas fue distribuido luego de la muerte de Prema como “Año 2000”). En éste se destacaba una considerable madurez lírica y musical. “Por progresión del grupo fuimos desde lo rudimentario con Represión Policial a algo más elaborado que fue Piedad”, recuerda Thoret, “donde lo que había era una arquitectura musical sinfónica. Represión… fue divertido de hacer, pero no queríamos estancarnos en una musicalidad tan oscura y desprovista de matices; así que con cada canción que pasaba, íbamos evolucionando hacia el futuro”.


Para este álbum contaron con la participación de David Antepara en la batería, quien fue además el único que pudo registrar un ensayo de Descontrolados con cámara Hi-8 y que se mantiene hasta la actualidad en la red. Previo al lanzamiento oficial de Piedad tenían la fama al alcance de las manos, pero las mieles del éxito son traicioneras y la tragedia empañó lo que hubiera sido un futuro brillante, comparable al de muchas bandas que hoy dominan la escena musical. Prema escribió “miedo de estar acuchillada” como una estrofa de su tema “Psicosis”, pero no sabía que ese miedo se volvería una dolorosa realidad para él. Corría la mitad de 1988, pocas semanas después de culminar la grabación de Piedad. La banda había preparado el bosquejo de lo que serían sus futuros discos, entre los que se incluía una ópera-rock de 16 capítulos y un álbum netamente orquestado donde sólo la voz de Prema se escucharía recitando su poesía, al estilo de Jim Morrison en su “American Prayer”. Sin embargo, al llegar al Templo Krishna que había ayudado a construir, un sujeto atacó a Prema a puñaladas, ensañándose con su zona pélvica. La causa habría sido una venganza por la afición del argentino a seducir mujeres casadas. Tenía 37 años. La banda se disolvió y cada integrante buscó sanar esta herida dedicándose a otras actividades, la mayoría alejadas de la música.

Año 2000
 
La “Prema-tura” muerte del estrafalario vocalista cerró el capítulo para Descontrolados, pero no para los cientos de fanáticos que empezaron a atesorar sus álbumes por el estatus de leyendas que adquirieron. Muchos de estos seguidores se vieron inspirados por la pasión de la banda para crear las suyas propias, siguiendo o no su estilo musical pero sí conservando su actitud rebelde. Este es el caso de Notoken, una de las más antiguas agrupaciones de ‘hardcore punk’ del país.

“Los Descontrolados nos aportaron con la cuestión de tratar de mantenernos en la movida, de tener bien enfocado lo que queríamos hacer, en no tener tapujos al momento de manifestarnos ni compromisos con nadie, ser irreverentes”, señala Julio Salame, guitarrista y fundador del grupo, quien cree que “fueron un buen ejemplo a seguir”. Él recuerda que la imagen de Prema lo hizo investigar más sobre la banda, cuando a los 16 años lo vio en un centro comercial.

“Andaba con su pareja de aquel entonces, una alemana, con cabellos en punta color amarillo y verde, zapatos Kit y un cinturón con una funda de revólver en la que cargaba un guineo”, rememora entre risas, “y me quedé sorprendido. Ya tenía una noción del punk pero nunca había visto a alguien con esa pinta. Luego me enteré por los periódicos de que se presentarían en la novatada del colegio Cristóbal Colón y los fuimos a ver. Yo creo que sin hacer mal a nadie él trataba de expresar su arte, así con su moda”. Igual pensamiento tiene David Vergara, vocalista de Rebelión Disidente. Para él, “Descontrolados fue la primera banda que cambió la estética y la actitud de la gente rockera”. Por eso, para impulsar su breve pero importante legado musical, transformó Represión Policial y Piedad en un disco compacto que lanzó por el país y el extranjero en el 2005, “sin afanes de lucro”, recalca. “Tenemos contactos con gente de todo el mundo que intercambia música no convencional”, asegura, “por eso el CD sirvió para que las nuevas generaciones de punks los conozcan y les den el respeto que se merecen”.

Incluso, cuenta Vergara, un amigo de Toulouse consiguió el primer álbum del grupo y lo llevó a su país para distribuirlo mediante el trueque con otros fanáticos: “No me sorprendería que así como se hizo en Francia, en otros países se siga regando la música de Descontrolados a través de gente que tiene amor por la buena música”. Aunque el filo de un cuchillo artero silenció para siempre “la garganta con tachuelas” que caracterizaba a Prema, su espíritu rebelde, marginal y revoltoso continuará por muchas generaciones como se ha mantenido en este último cuarto de siglo.



Para escuchar su musica hagan click en:

http://www.youtube.com/watch?v=gdGWUG4C6Ro

20 nov 2009

ENSAYO
EL SUEÑO Y LAS SUCESIONES
COMO MÉTODO DE ESCRITURA BORGESIANA


Por: Pablo Ohde
Colaboracion especial desde Buenos Aires

1.- LA CRÍTICA BORGESIANA

Rodríguez Monegal justifica razonablemente que las afirmaciones críticas de Borges están siempre respaldadas por la cita textual que busca precisar la imagen y elude toda caracterización sumaria o vaga. También afirma que no se puede juzgar en serio a quienes juzgan las obras en masa por medio de la emisión de aterrorizados elogios y sin examinar una línea. La crítica Borgesiana se atiene a los textos concretos, de aquí que abunde en exámenes de versos suelos, de frases, de párrafos, y que casi nunca emprenda el análisis de una obra entera, de todo un autor, de una literatura.

Estas afirmaciones no son falsas, pero sí incompletas; no aclaran cuál es el método, si es que lo hay, que utiliza Borges para sus críticas. El propio autor justifica ese tipo de parcialidades caracterizando su obra como puntual; nos repite que es inútil explayar en cientos de tediosas páginas una idea que puede ser condensada en un par de líneas.

Podemos intentar comprender esto teniendo en cuenta afirmaciones del propio autor como: “La historia es un inmenso texto litúrgico, donde las iotas y los puntos no valen menos que los versículos o capítulos íntegros, pero la importancia de unos y de otros es indeterminable y está profundamente escondida” (1).

La elección de la unidad y no del todo, es, para Borges, un mecanismo ya determinado de antemano, una postura filosófica que es la que puede analizarse.

No sólo la obra crítica nos puede dar pautas para la comprensión, sino también la narrativa, los cuentos. Cabe suponer que las mismas normas pueden regir a la totalidad; crítica y ficción están plasmadas al mismo tiempo tanto en el cuento como en la reseña, como en el ensayo.

2.- CONCEPTO DE SUEÑO


Antes de aventurar cualquier hipótesis es necesario aclarar que no hablamos de influencia del sueño en la literatura borgesiana, sino del concepto de sueño. No es la justificación en onirias, incoherencias o imágenes lo que se busca precisar, sino comparar lo que Borges entiende como sueño (su definición) y lo que entiende como literatura.

Según Borges, en el sueño confluyen el pasado inmediato y el inmediato porvenir. En la vigilia recorremos a uniforme velocidad el tiempo sucesivo, en el sueño abarcamos una zona que puede ser vastísima. Soñar es coordinar los vistazos de esa contemplación y urdir historias. Ya Schopenhauer escribió que la vida y los sueños eran hojas de un mismo libro, y que leerlas en orden es vivir, hojearlas, soñar.

Esta definición de sueño es cercana a la concepción de literatura: ella es un gran libro eterno y abarcador, escrito por un autor, cualquier texto contiene en su totalidad citas de su arquetipo. La idea de un sueño ubicuo, del cual se toman imágenes y se las procesa convirtiéndolas en una historia temporal, lineal en el tiempo, es acaparable al gran libro único, total e intemporal en una historia inmemorial. En el sueño vemos en un mismo instante: una esfinge, a nosotros mismos y a una mariposa. Cuando despertamos, creamos los intersticios de la historia; la esfinge se acerca a nosotros y se transforma en una mariposa. La trama que creamos no es la soñada, sólo es un nexo, un relacionante entre las imágenes: aplicado esto a la literatura, puede suponerse que: el autor lee varias historias o ve algunas imágenes en ese gran libro, inconexas. En su mente creará artificiosamente los puntos intermedios que determinen que tal historia, en definitiva, sea la misma que tal otra, justificando así esta comparación, o que una de las historias es madre de otra.

Esta no es tan sólo una hipótesis que deba ser demostrada, es también necesario determinar qué propósito persigue una asociación de textos o imágenes. ¿Partimos de un todo ya preestablecido?, según una frase del propio autor: “Las metáforas por inventar son falsas, las verdaderas han existido siempre”.

Para esclarecer la función del concepto de sueño y los coordinantes que supuestamente son insertados en la vigilia –así como en la obra de Borges- pondremos como ejemplo dos historias: la Odisea y una biografía de Walt Whitman.

“Imaginemos que una biografía de Ulises (basada en testimonios de Agamenón, de Leartes, de Polifemo, de Calipso, de Penélope, de Telémaco, del porquero, de Escila y Caribdis) indicara que éste nunca salió de Ítaca. La decepción que nos causaría este libro, felizmente hipotético, es la que causan todas las biografías de Whitman (…); más importante es comprender que el mero vagabundo feliz que proponen los versos de ´Leaves of Grass´ hubiera sido incapaz de escribirlos”.

Según Borges las biografías de Walt Whitman son decepcionantes; la idea principal es esa. Para justificarla imagina biografías hipotéticas de Odiseo. Lo concreto es que la Odisea se convierte en el instrumento que invalida las biografías.

La jerarquía del hecho estético es, para el autor, el fundamente de todo. En “La creación y P. H. Gosse” denuncia lo insípido, e irrisorio, de un primer día de la Creación, poblado de pichones, de larvas, de cachorros y de semillas; nos plantea que el Génesis debe o puede ser rechazado por lo insípido e irrisorio de una imagen.

Borges ha venerado la gradual invención de Dios; también el infierno y el cielo, una remuneración inmortal, un castigo inmortal, puesto que son admirables y curiosos designios de la imaginación de los hombres.

Conocemos entonces el móvil de las apreciaciones y las comparaciones; determinar si un texto es estético o no, o también: la utilidad que se le pueda dar a ese texto para que genere literatura.

Volviendo al sueño: no es éste el que determina o explica un modo de crítica o de escritura, sino el mecanismo de coordinación que realizamos después de haberlo tenido, consistente en crear una sucesión de hechos en el tiempo; en convertir imágenes simultáneas en una trama entendible en un tiempo lineal. Los elementos o partes que componen la sucesión como justificativo de algo que surgirá: la propia concepción borgesiana.

Borges hojea las páginas del gran libro, recordando aquellas imágenes que considera valiosas. Como en el sueño, recreará una historia que las una, que las haga indisolubles; los intersticios imaginados cobrarán vida en el plano de lo real y serán cardinales. La conexión que parte de un punto para llegar a otro, será una sucesión de hechos ficticios, o no, con un solo fin: el hecho estético. Entonces; ¿Qué generará una imagen o una historia intermedia?

En el sueño las imágenes son generadas por un estado de ánimo; esto crea una confusión; una confusión similar al horror que sentimos al soñar que una esfinge nos observa sentada en nuestro pecho, cuando en realidad es al revés: un estado de horror genera la imagen de una esfinge sentada que nos observa. Creemos que la imagen nos horroriza, cuando en verdad el horror que recordamos posterior, es anterior, y generador de la imagen.

Conocedor de esta confusión, Borges no busca en los textos un sentimiento, sino recrear el estado de ánimo de un autor en el momento en que lo escribió.

El sentimiento de un escritor puede estar también condicionado por otros libros, otros autores; Borges se preguntará entonces: ¿qué libros contenía la biblioteca de tal escritor? Buscando un móvil, un motor primero, el estado de ánimo, la imagen que genera la imagen. Los libros nacerán de los libros y Borges nacerá de otros autores. El hecho estético mueve al autor emocionalmente, esa emoción genera otras imágenes, como en los sueños.

3. SUCESIONES CAUSA-EFECTO


“El estado del universo en cualquier instante es una consecuencia de su estado en el instante previo. A una inteligencia infinita le bastaría el conocimiento perfecto de un solo instante para saber la historia del universo, pasada y venidera (…) La repetición de cualquier estado comportará la repetición de todos los otros y haría de la historia universal una serie cíclica. El principio de razón exige que no haya un solo efecto sin causa; esas causas requieren otras causas, que regresivamente se multiplican” (2).

Ya un momento prefigura los otros. Un momento N prefigura un momento O y los siguientes: P, Q, etc. La sucesión de hechos sólo puede ser derivada ocasionalmente por la participación de Dios. Los pasos que dé un hombre, desde el día de su nacimiento hasta su muerte, dibujan en el tiempo una inconcebible figura. Una inteligencia divina o absoluta intuye esa figura inmediatamente a partir de un primer paso, como la del hombre intuye un triángulo.

Borges pretende ser esa inteligencia, no infinita, pero sí intuitiva, exaltada, que suple los vacíos con ficciones, que teniendo el conocimiento perfecto de una línea sabrá la historia de toda la literatura, pasada y venidera. El principio de razón (el hecho estético) exige que no haya una imagen sin un sentimiento que la genere: esos sentimientos o estados de ánimo requieren de otros textos, imágenes que regresivamente se multiplican. “El vertiginoso regressius in infinitum es aplicable a todos los temas. A la estética; tal verso nos conmueve por tal motivo, tal motivo por tal otro, etc…” (3).

Una lectura cualquiera desencadena un comentario. A la lectura la llamaremos N, al comentario O. Para concebir N, Borges imagina un anticipo, una referencia anterior, otros textos que la prefiguren; los textos (imaginarios o no) precursores de N serán; M, L, K, J, I… hasta llegar a A. Tendremos así una sucesión de textos en el tiempo A, B, C, D, etc., hasta N, que es el comentado; el comentario a su vez será O, que estará respaldado por los anteriores, creando así una ilusión que hará de O un axioma ineludible, inobjetable, culminación de una sucesión de razonamientos. O será entonces artificiosamente lógico.

En “Nota sobre Walt Whitman” leemos (lo escrito entre paréntesis es mio): “He recordado algunos procedimientos; ninguno más curioso que es ejercido, en 1855, por Whitman (lectura comentada N). Antes de considerarlo, quiero transcribir unas opiniones que más o menos prefigurarán lo que diré (lo que dirá será O). La primera es la del poeta inglés Lascelles Abercrombie (primer anticipo de N, éste será A, el primero en el tiempo o en la memoria). ´Whitman –leemos- extrajo de su noble experiencia esa figura vívida y personal que es una de las pocas cosas grandes de la literatura moderna: la figura de él mismo,´ (fin de A). La segunda (B) es de Sir Edmund Gosse: ´No hay un Walt Whitman verdadero… Whitman es la literatura en estado de protoplasma: un organismo intelectual tan sencillo que se limita a refleja a cuantos se aproximan a él´ (fin de B, que también podríamos llamar K, o L o M). La tercera es mía (comentario o conclusión O): Casi todo lo escrito sobre Whitman (vemos aquí cómo el autor se respalda en A y B) está falseado por interminables errores. Uno es la sumaria identificación de Whitman, hombre de letras, con Whitman, héroe semidivino de ´Leaves of Grass´ como do Quijote lo es del Quijote; otro, la insensata adopción del estilo y vocabulario de sus poemas, vale decir, del mismo sorprendente fenómeno que se quiere explicar.´ (fin de O)”. (4)

Todo lleva a O, que es lo creado por Borges, a veces respaldado por el plagio, la mentira, o una alusión.

En “La esfera de Pascal” Borges se remonta al siglo VI a. de C. para encontrar una primera definición de un Dios esferoide (A). La seguirán la de Platón en “el Timeo” (B), la de Olof Gibon (C), la de Parménides (D), la de Calógero y Mandolfo (E), Empédocles de Agrigento (F), Alain de Lille (G), Alberililli (H), etc., hasta llegar a John Donne (M) y al propio Pascal (N) que definió a Dios como: “Una esfera espantosa, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna”. Por último, la apreciación borgesiana (O): “Quizá la historia universal es la historia de la diversa entonación de algunas metáforas”.


4.- LA UNIDAD POR EL TODO



En “La flor de Coleridge” afirma que unos pocos versos son el más alto ejemplo de la literatura inglesa. Se la obra de Nathaniel Hawthorne rescata los cuentos y algunos capítulos de sus novelas. El “El ruiseñor de Keats” saca conclusiones ontológicas acerca de los ingleses, por la crítica que hacen del poema.

En el análisis de estos versos de La Urna en “El escritor argentino y la tradición” encontramos uno de los ejemplos más explícitos del tipo de crítica borgesiana: “El sol en los tejados / y en las ventanas brilla. Ruiseñores / quiere decir que están enamorados.”

De ellos infiere que son significativos del pudor, de la desconfianza, de las reticencias argentinas, de la dificultad que tendríamos para las confidencias, para la intimidad.

Justifica estas generalizaciones y aclara las preguntas anteriormente citadas una interpretación muy particular del concepto aristotélico del tercer hombre.


5.- CONCEPTO ARISTOTÉLICO DEL TERCER HOMBRE

Así como un momento presupone otros, posteriores y anteriores, en la literatura un hecho presupone un individuo. Dos individuos o ideas A y B integran un género C, a su vez A, B y C integrarán el género D, éste el E, y así sucesivamente. En rigor, no se necesitan ni dos ni tres individuos, sino uno sólo para determinar el género, y el tercer hombre que denuncia Aristóteles. Siempre habrá un arquetipo que lo abarque, y otros después de éste. También algo dicho a alguien presupone otras cosas y seres, otros sentimientos y otros textos.

El mecanismo que Borges emplea para tejer sus ensayos es: suponer que como algo dicho presupone un arquetipo, eso dicho también puede serlo de otro (razonamiento inverso). Borges necesitó sólo una imagen, una línea para imaginar una literatura, un universo. Así como arriba a conclusiones que pretenden ser abarcadoras, arquetípicas de imágenes y de literaturas.

Sólo recordemos que las tesis propuestas pueden ser atrayentes, y su demostración innecesaria, ya que la mera probabilidad nos puede encantar.


Texto publicado en la revista Hojas Electas, Ciudad de La Plata, declarada de Interés Universitario.
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(1) “Epílogo”, Otras Inquisiciones, pág. 153
(2) “La creación y P. H. Gosse”, Otras Inquisiciones, pág. 29
(3) “Avatares de la tortuga”, Discusión, pág. 254
(4) Discusión, 1932, pág. 249-50

18 nov 2009




El dia de Ayer, 16 de noviembre, se reunió el jurado del Premio Pablo Neruda compuesto por Waldo Rojas, designado por la Fundación Pablo Neruda; Matías Rafide, en representación de la Academia Chilena de la Lengua; Raúl Zurita por la Sociedad de Escritores de Chile y el director de la Fundación Pablo Neruda, Manuel Jofré, en calidad de Presidente del jurado, acordando por unanimidad entregar la distinción al poeta chileno Héctor Hernández Montecinos, “en razón de su profusa obra poética experimental y vanguardista, su aporte a la poesía y teoría chilena, y a la escritura nacional”, según señalan en el acta.

Esta es la versión vigésimo segunda de este premio instaurado en 1987 por la Fundación Pablo Neruda, con el objeto de premiar a poetas chilenos menores de cuarenta años, que se hayan destacado por su obra y su aporte a la poesía nacional. El primero en recibir este galardón fue Gonzalo Millán.

El premio consiste en US$ 6.000, una medalla y un diploma, del que se hará entrega durante el mes de diciembre.

15 nov 2009


CONCURSOS
ARTURO CARRERA GANA II FESTIVAL DE LA LIRA


Con el poemario Las cuatro estaciones, el argentino Arturo Carrera se proclamó ganador de la segunda edición del concurso de poesía hispanoamericana Festival de la Lira, que se desarrolló esta semana en Cuenca.

El jurado, conformado por el poeta cubano José Kozer, la mexicana María Baranda, la argentina Tamara Kamenszain, el uruguayo Roberto Echavarren y el ecuatoriano Alexis Naranjo, eligió el libro de Carrera entre una decena de publicaciones de poetas de Chile, Ecuador, México, Perú, Argentina y España.

El ganador obtuvo la Lira de Oro y USD 30 000 en efectivo. Además, el texto ganador será editado y puesto en circulación en Ecuador, por la fundación cultural Banco del Austro.

La idea es que las obras ganadoras de este festival sean conocidas en el país, dijo Cristóbal Zapata, director académico del festival.

El festival arrancó el lunes con seis poetas internacionales y siete ecuatorianos como invitados. Hubo recitales, lanzamientos de libros y charlas con el público.

19 oct 2009


EVENTOS
CICLO DE NOVÍSIMA POESÍA ECUATORIANA 2009



Mañana martes se inicia el ciclo de Novísima poesía ecuatoriana, en el Centro Cultural Benjamín Carrión (Washington y Paéz, Quito). A continuación, el programa. Las sesiones inician a las 19h00

MARTES 20: 19h00 César Eduardo Carrión, Fernando Escobar, Rocío Soria

JUEVES 22: 19h00 Javier Cevallos, Javier Lara, Freddy Ayala

MARTES 27: 19h00 Carlos Vallejo, Luis Carlos Mussó

JUEVES 29: 19h00 Santiago Vizcaíno, Ana Minga, Juan José Rodíguez Santamaría/
                      20h00 Evento performático de Javier Cevallos

28 sept 2009

ELOGIO DE MARCO POLO:Variaciones y preguntas sobre una cartografía imposible
Por: Wladimir Zambrano
 “Elusivo como un pez de tinieblas. ¿Cómo era cuando era antes de ser como es? Si perseguir sombras lejanas es siempre una agonía con engañosas intermitencias, ir tras él apartando nubes, echando a un lado horizontes, exprimiendo distancias para lograr una gota de apariencia de verdad, es agonía mayor. Elusivo como un pez de tinieblas…” Poesía novelada, biografía que se traza en lo poético de la historia, en los márgenes de lo posible donde aparecen los héroes. Fino desdoblamiento de la realidad donde se consumen los paralelismos, ese signo de distancia que emana las preguntas infinitas. Bitácora de viaje, tan asombroso como acertada, perdido entre los tomos de las hazañas medievales, renombrado por un libro indefinible en su género -caleidoscópico- pero siempre fiel a la memoria histórica, a los detalles técnicos y etnográficos de la aventura. Así es Elogio de Marco Polo (1974) de Félix Pita Rodríguez, libro casi obsesivo para su autor (lo admiraba desde niño y en la dedicatoria se declara su siervo), es algo más allá que la vida del primer occidental en llegar a extremo Oriente, diríase más bien: Anábasis mientras regresa el tiempo.
Tomando como base el diario que Marco Polo dictó a Rusticello de Piza durante su presidió en Génova, se traza un cuestionamiento sobre los planos de la realidad, una comparación de materia prima en torno a la compleja arquitectura de naipes de lo normal. Es decir: mirar el revés de las formas del nacimiento en que crecemos.

La alternativa “magicus, mirabilis, milacorun: del verdadero reino de lo medieval en occidente” decía Jacques Le Goff, pensando siempre en la neblina de ese tiempo que rodeaba a Marco. Mundo de supersticiones e irreparables fugas de miedo (líneas de aire donde se endurece la frente del sueño), hayan comentario sobre personajes de mitos europeos, nuevamente descubiertos al otro lado del muro, con otro origen y otro sueño, pero siempre el mismo nombre en la memoria de los pueblos.

Muchas son las historias en que Oriente y Occidente se cruzan (Jesús, Noé, lo tres reyes magos, héroes y bestias del periodo helénico) formas de una tradición que por distancia son desconocidas. Y es en estos cruces donde pone énfasis Pita Rodríguez, pues al mencionar variaciones de personajes canónicos, disloca la cosmogonía de los que ven en “lo habitual”: lo definitivo, lo inamovible y perenne de la cultura dominante (tanto en su estructura material como ideológica).

Por un lado tenemos el primer testimonio sobre las minas de carbón, el amianto, el papel, los pozos de petróleo que alimentaban candiles, la brújula y los carruajes públicos, el papel moneda remplazando al oro: innovaciones, que eran consideradas como una locura entre sus contemporáneos. Por otro el análisis de la tradición católica, que a su vez se niega a los cruces con Oriente, y en donde paradójicamente ocurrieron la mayoría de hechos que ésta sacraliza. Un extraño ejemplo de estas anomalías es la insinuación de un nexo con el zoroastrismo, aparentemente posible dado el planteamiento geográfico y las nociones de su liturgia “…y es en la ciudad de java, de donde partieron los tres reyes magos cuando vinieron a adorar a Jesucristo…, donde están tres grandes magníficos sepulcros que guardan sus cuerpos…Un poco mas lejos y a tres días de viaje se halla un alcázar llamado Cala Atapareistan. Las gentes de ese castillo cuentan que en la antigüedad los tres reyes de esa región fueron a adorar un profeta que acababa de nacer, y le llevaron tres regalos para que escoja entre ellos: Si cogía el oro era un rey terrenal, si cogía el incienso un dios, si cogía la mirra un medico. El niño cogió las tres cosas y, en cambio, les entrego un cofrecillo cerrado. Cuando hubieron cabalgado algunas jornadas decidieron mirar el obsequio y al ver que era una piedra la lanzaron a un pozo ignorando su significado, y cuando la piedra cayo al pozo, un fuego ardiente bajo del cielo y penetro en él, viéndola encenderse de esa forma supieron que era un talismán. Cogieron el fuego con antorchas y las llevaron a ese magnifico y rico templo. Y desde entonces esta ardiendo y le adoran como un dios…Y son numerosos los que le adoran...”

Llegado a este punto en La Ruta de la seda, la posterior visión del arca de Noé sobre el monte Ararat, solo aumenta la incredulidad del lector ¿Mentía Marco al decirnos todo esto? ¿Fabuló en algunas partes y omitió en otras? ¿Son ciertas las aproximaciones relativas al verdadero unicornio, a la mandrágora y a los escitas, que tienen ojos verdes y ven mejor por la noche que durante el día? Pero si mintió en esas partes ¿Porque acertó en las otras narraciones igual de fabulosas? ¿Acaso la piedra negra, que calienta mejor que la madera y se mantiene hasta el amanecer, no resultó fantástica a sus contemporáneos? ¿Acaso las razas y las especies que vio, no se encontraban a merced de la extinción? ¿Acaso las ciudades y los templos de nuestra antigüedad no son polvo en su mayoría? Tales cuestiones encuentran respuesta en el propio Marco, en el hombre de carne y hueso, diletante en mil oficios (comerciante, embajador, traductor, consejero real, administrador de minas y explorador) suma de alguien imposible a nuestros ojos. Ya que ninguna hazaña humana se compara con el viaje de este veneciano, que expuesto a los infortunios del clima, las barreras del lenguaje, los asaltantes, las diferencias y el azar: viajo día y noche, durante tres años y medio, para llegar hasta la corte de Kubilai Khan, el gran señor de los tártaros. Alpha y omega de una expedición que duraría veinte años en el extremo Oriente.


Constantinopla, Ormuz, Pekín, Cambaluc, Bactra, Cachemira y la mítica ciudad de Saba: lugares que desaparecieron o fueron trasmutados por el movimiento bélico del mundo, son objeto de una fascinación minuciosa, voraz y desbordante. Desde el primer capitulo del libro (Marco tiene 15 años) se percibe una sed de conocimiento en relación a la ignota terrae, espacio que utilizará el autor cubano para hurgar en las falacias del presente. Observaciones políticas, administrativas, arquitectónicas, culturales, biológicas, botánicas, metafísicas y poéticas se funden en un texto que entretiene y cautiva.
Llevándonos a veces sobre un lomo de elefante - a través del desierto que pertenece al Khan- o descalzos, hambrientos y esposados por los temibles caraunas (negros hechiceros cuyo método de asalto a las caravanas consiste en ocultar el sol con una nube de polvo). Pero quizás de todos estos pasajes el más memorable sea el de su viaje al Tíbet, donde al saber la historia del príncipe Buda, que huye del palacio de su padre para vivir en la virtud y la abstinencia, lo compara con el Cristo y los más altos profetas de la Biblia. He aquí un asunto medular del libro: Marco Polo, sin saberlo, se convertirá en uno de los primeros en cuestionar la univocidad de la cultura, la eliminación social que Occidente venía preconizando desde las cruzadas, la xenofobia y el fanatismo, la costumbre de denominar salvaje al que está fuera del círculo…
Sin embargo no termina la aventura, se revisa el mapa y solo se ha develado una parte del tesoro, una ínfima joya que el que escribe transformó en hilo, para llevarnos de punto a punto en la vida del viajero, que regresara a Venecia con una historia alucinante.
Siglos después del viaje fantástico, cuando se compara lo dicho con lo que es y lo que era, se sabe que todas la exploraciones posteriores tomaron en cuenta las referencias geográficas de Marco, y que Cristóbal Colón, llevó un ejemplar para guiarse a su llegada a las Indias.

Cuando Eliseo Diego presentó este libro por primera vez, comentó que se trataba de “una biografía que, metiendo la mano por un resquicio del tiempo, dice que la poesía sirve ara vivir, nada menos” y esto es cierto ya que nuestro autor, de toda su rica y variada bibliografía -Premio nacional de literatura (1985), Premio de la critica (1986)- mantenía una poética de vida con este personaje, trabajando también un justo homenaje, que no fuera sombra o repetición del diario, sino un arma en la memoria contra el dogmatismo del presente.
Al celebrarse el primer centenario del maestro Félix Pita Rodríguez, en Cuba se realizan conversatorios, lecturas y reediciones del autor con el fin de sacar a la luz su obra maestra. Crítica atemporal de la intolerancia humana, ese animal de temores que se alimenta en la otredad, el viaje nos espera como una necesidad de acercamiento, de vínculo, de puente hacia una visión etnográfica multidimensional del sueño. En otras palabras: declararse habitante del mundo mientras se borra el rostro. No en vano nos recuerda: “Marco sabia contar porque era capaz de ver. Pasaba mirando, como todos, pero su mirada era una red inmensa. Su pupila de zahorí no necesitaba de la fabulación, porque estaba en él la condición prima del poeta: miraba traspasando la epidermis del mundo, veía el fondo invisible sobre el que reposa lo visible”.
El pasado 25 de septiembre un jurado  Presidido por Jorge Velasco Mackenzie y conformado por Augusto Rodriguez y Ana Cecilia Blum declaró por unanimidad al poeta y artista plástico Wladimir Zambrano PREMIO NACIONAL DE POESÍA DAVID LEDESMA VASQUEZ 2009, por su obra Diario del Crepúsculo.

El concurso realizado por El proyecto Ecuador Literario y La casa de la cultura realizara la premiacion el próximo viernes en el Teatro Jose Martinez Queirolo de la Casa de la Cultura , Núcleo del Guayas

TOMADO DE DIARIO EL TELÉGRAFO EDICIÓN 27 DE SEPTIEMBRE DEL 2009
Para mas información acerca del autor da click en:

Entrevista a diario El Universo:
http://www.eluniverso.com/2009/12/20/1/1380/wladimir-zambrano-el-reconocimiento-lo-da-tiempo.html

Muestra de Poesía Latino americana Reciente (UNAM - México DF):
http://www.puntoenlinea.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=296&Itemid=1 

Curatoria Auto gestionada de Poesía Nacional:
http://laseleccionesafectivasecuador.blogspot.com/2009_07_01_archive.html